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Las diarreas suelen ser relativamente comunes durante el tratamiento. Es un síntoma, no una enfermedad. Más allá de la vergüenza que puedas sentir al discutirlo con tu doctor, resulta primordial prestarle la debida atención para evitar que te deshidrates .Es probable que el doctor recomiende algún tipo de medicamento, caso contrario, un control efectivo sobre los hábitos alimenticios además de una dieta balanceada bastará para detenerlas.
¿Qué hacer ante estos males?
- Recuerda mantenerte hidratado. Bebidas deportivas, jugos claros como néctares de albaricoque, melocotón, pera y arándano son los más recomendables. Incluye también gelatinas y caldos. Esto ayudará a reponer el líquido perdido.
- Ingiere pequeñas cantidades de alimentos blandos y livianos, como plátano, arroz, fideos, pollo sin piel, huevos hervidos, tostadas o compota de manzanas. Asimismo, evita las comidas muy condimentadas, grasosas o las frituras. El café, el alcohol y los lácteos están prohibidos al igual que gaseosas, frijoles o cualquier tipo de comida que produzca gases.
- Después de cada evacuación, limpia cuidadosamente el área con agua y un jabón suave, usa toallitas para bebé que no tengan olor ni alcohol. Si tu médico lo recomienda, puedes usar una crema impermeabilizante para aliviar molestias o comezones.
Mantente relajado y descansa mucho. |